Scottish Ale
Cerveza Scottish
La scottish es malta en estado puro: caramelo profundo, pan tostado y un dejo a frutos secos, con el lúpulo reducido a lo mínimo indispensable. Se fermenta más frío y más lento que otras ales, y eso le da un carácter limpio y redondo que la hace peligrosamente fácil de tomar.
Alcohol
3,9–6%
Amargor
10–30 IBU
Color
Ámbar a marrón cobrizo
Servir a
8–12 °C
De dónde viene
Viene de la Escocia del siglo XIX, donde las cervezas se nombraban por su precio en chelines: 60/-, 70/-, 80/- según la densidad. En un país donde el lúpulo no crecía y había que importarlo caro, los cerveceros de Edimburgo construyeron todo el sabor sobre la malta — y esa identidad maltosa define al estilo hasta hoy.
Con qué marida
Carnes al horno, cordero, salchichas parrilleras, guisos de invierno. El caramelo de la malta abraza lo asado y lo especiado. De postre, tarta de manzana o frutos secos.